Bolsos, al orden

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“Tengo que ordenar los bolsos”. ¿No te da terror esta frase? ¿Te hace temblar? Sin duda el “momento orden” es para temerlo: empleamos mucho tiempo en ordenar y no siempre el orden conseguido nos resulta práctico y en consecuencia se vuelve difícil (por no decir, imposible) de mantener.

Ojalá te pudiera dar una palabras mágicas que una vez pronunciadas volvieran ordenado y funcional a tu armario, pero es que todavía sigo buscándolas…¡Prometido! En cuanto de con ellas, serás la primera con quien las comparta.

Mientras llegan, te pongo unos consejitos inspirados en el Método KonMari (Marie Kondo es una auténtica filósofa del orden) y en el canal del YouTube de Elena HG, porque ambas son unas expertas y Magas ordenando.

En esta ocasión te voy a contar algunos truquitos para poner en orden la parte del armario que dedicas a los bolsos:

1º Ponte cómoda e inspira, je, je.

2º Saca todos (sí, si absolutamente todos) tus bolsos del armario y despliégalos sobre el suelo o una cama, para poder tenerlos a la vista. Y ¿a la vista para qué?.

3º Para seleccionar cuales de ellos vuelven al armario y de cuales nos vamos a deshacer.

4º ¿Alguna pista para saber cuáles se quedarán definitivamente fuera de nuestro armario? Unas cuantas:

  • ¿Lo he utilizado en la última temporada/2 últimas temporadas?
  • ¿Llevarlo me hace sentir bien?
  • ¿Va con el estilo y ropa que utilizo actualmente?
  • Si hoy fuera a una tienda y me encontrara este bolso ¿volvería a comprarlo?

5º Los que permanecen contigo, puedes ordenarlos así:

  • Unos dentro de otros, haciendo paquetes de 3. De esta manera se protegen y conservan su forma.
  • En esos paquetes mantendremos las correas y asas a la vista, para poder localizar con facilidad cualquiera de los bolsos.
  • Estos grupos de 3, se pueden hacer por colores (a mí esta opción me resulta especialmente cómoda). También puedes hacer los paquetes por tamaños, materiales o frecuencia de uso.
  • Una vez hechos los grupos, deberás colocarlos verticalmente (como si fueran libros) en el armario, en estanterías que estén lo más a la vista posible. Si los apilaras unos sobre otros, se podrán deformar y si los cuelgas por sus asas o correas, estas igualmente tienden a deformarse y desgastarse.

Para cuando te animes con la organización, te dejo un último truquito que Juanita Preciosa escuchó de Elena HG, en relación al coste de tus “inversiones en bolsos”: ¿te costó caro y te lo has puesto muchas veces? ¡Pues amortizado y disfrutado queda!. Si por el contrario te costó barato y apenas lo has usado… te ayudará a decidirte en futuras nuevas adquisiciones.

Antes de ponerte manos a la obra ¿Me cuentas cuántos bolsos crees que tienes? ¿Te atreves a decir un número?

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