Mamá… y sus cosas

Hija, Mami o Abuela, no puedes negar que hoy es un día especial.

Por el de hoy si una “mágica” vacuna ya te permite achuchar a tu madre, a tu hija o a tu abuela; o hacer entre las tres el superabrazo del siglo, o más bien de la Pandemia.

También por el día de hoy si has podido llamar por teléfono, enviar un mensaje o preparar y previamente pensar un regalo para ella. ¿De moda? O no.

Hoy es importante por muchos motivos y dificultades que todavía tenemos muy recientes, pero esa importancia te tiene que impulsar a ponerte Preciosa y celebrar a las tuyas y a ti misma.

Será inevitable algo de nostalgia por las que ya están más lejos, pero incluso de ellas nos hará sonreír su sempiterno pintalabios casi imperceptible, pero tan propio, su inseparable bolsito, su aroma inconfundible, sus rulos en la bolsa con la que (no lo niegues) te encantaba juguetear, sus tortillas de patata, sus tirones de pelo para tus trenzas, sus bocadillos de mantequilla con azúcar, las clandestinas cucharadas de leche condensada, sus dimes y diretes, la de puntadas que dio para tus modelitos… ELLA, que solo tenía ojos para ti.

Sin embargo con ese recuerdo, mitad dulce, mitad no tanto, hoy toca celebrar a la que tienes cerquita, la que está siempre, a la que te quieres parecer, por su generosidad, por su comprensión, por esa mente abierta que no era previsible en su entorno, por su bondad (aunque dice que está aprendiendo a ser más firme con las incesantes llamadas de los call-center y que tú no te crees), por su inquietud, por su pasión por los comics, por no haberse rendido nunca y reinventarse infinitas veces para su familia, por su arroz, por su modestia, por su estilo, por su apoyo, por poner siempre la mejor intención, por permanecer enamorada de ÉL…

Y por ti, que si ya eres mamá o abuela no tengo ninguna duda que haces todo lo que puedes por ser una Buena Madre para ellos, con tus medios, con tus miedos, con tus limitaciones, con toda tu creatividad a su servicio, intentando aprender siempre, pero sobre todo con un AMOR inmenso y desconocido hasta que desembarcaste en este puerto de la maternidad.

Si además tienes a tu lado un cocapitan de vuestro barco familiar, no sé que haces que no te has puesto el modelito que te sienta tan fenomenalmente y has salido de casa (con tu mascarilla haciendo juego) y habiendo inspirado hondamente de ese ramo de flores, con tantas y tantas margaritas que te acaban de regalar y al que ya le has hecho unas cuantas fotos.

Para las mamis que yo tengo más cerca, este año he elegido por un lado ropa y bolsa de deporte (mallas y camisetas muy conjuntadas y transpirables) ahora que podemos volver a los gimnasios; y por otra un bolso de verano precioso y muy, pero que muy combinable (de la firma alicantina que me apasiona, Paco Martínez) para esos paseos con los que soñamos y que ya casi podemos tocar.

¡Feliz día!, Mamis.

 

 

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